A veces siento que vivo todos los días de modo tan idéntico al anterior que puede ser tan igual al que vendrá mañana y al que viví antes de ayer.
Mientras tanto los objetos que logro ver, viven con esa inercia idéntica todos los días.
Respiran inmóviles el aire que los rodea.
No cambian, sólo se ensucian, envejecen, se empolvan, se descascaran, se deterioran.
¿Qué tanto sabe el tiempo que no nos da ni un poco de tolerancia para congelar algo que queremos inmortalizar?
El tiempo sabe demasiado, conversa consigo mismo y no deja de avanzar.
Se mueve sin pedir permiso, sin mirarnos, sin pasarnos la voz, sin decirnos ni un ligero adiós.
el tiempo emana una voz que a gritos nos dice que vivamos
Puedo respirar tranquila sabiendo que en algún momento llegará el día que pueda verte, pues el tiempo se encargará silenciosamente de eso.
Sin embargo puedo respirar con angustia sabiendo que el tiempo se va de mi espacio sin darme opción a descansar más de la cuenta.
Hoy pretendo instaurar mi cláusula personal de intentar dominar el tiempo y ver si puedo hacerme su amiga y me deje correr junto a él sin que me deje tan pero tan atrás. El mecanismo para quitarle horas al sueño y aprovechar ese tiempo perdido o ganado parece no existir. Deja tiempo que vuele contigo, pero déjame hacerlo con calma, deja que vuele como tu.
¿A qué paso quieres acompañar a TU tiempo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario